Cinco de veintiséis poemas de Orlando Fénix

Hoy les traigo a este poeta tan desconocido; este libro, como muchos de mis libros favoritos, lo compré de segunda y quería compartir algunos poemas; según lo que pude encontrar en internet, Orlando, ha obtenido algunos reconocimientos, es de Colombia y creo que es del 84, ha publicado algunos libros, pero es virtualmente irreconocible. Me encanta la nobleza triste con la que es capaz de reproducir el mundo, es sencillo, tierno y no deja de ser contundente. Ojalá algún día podamos leer más de su obra, por lo pronto lean esto.

D.P

12233347_10153727855781649_1324961314_n


 

LSD

Conduces por la vida un viejo convertible lleno de amigos

El espanto los besa en los ojos: ha visto el resplandor del futuro

Aceleras, uno por uno saltan del auto

aceleras, 1975, 1980, 1985, 1990, 1995

el tiempo pasa como en un poema de Kavafis

nadie más que tú queda en el auto

A 160 kilómetros por hora, con la bufanda al viento

te estrellas contra el muro de la soledad.

 
 

Forma

Viví rodeado de palabras para que nadie me tocara

poco a poca se tornaron duras, largas como la vejez de las cosas

Escapé para traerte ciertas frases, pero ya ves

me has encontrado en tu jardín, fugitivo, desnudo y sin sueños

Mis mejores palabras se me cayeron de las manos

haciendo un eco terrible

antiguo

como de llaves

como de viejas celdas.

 

Destino

No nos separa el tiempo que talla los rostros extraviados en la lluvia

nos separa la tierra, unos sobre ella, otros debajo

Aún en la vida serena, bella y vana, somos verdades insepultas

 

Ya en los epitafios, nos volvemos buenos y estamos solos.

 

 

Umbrales

“¿Por qué retira el hombre su canto
del aire empobrecido?”

-Robert Duncan-

Un hombre hacía el silencio

desafiaba la loca música de la guerra

la extraña alegría de la ciudad

De tarde en tarde abría los ojos dentro de sí

se sentía lleno de niños jugando en la oscuridad

Un hombre hacía el silencio

deteniendo su pequeña danza interior

quieto, hasta convertirse en un lugar:

el reino de las cosas que existen levemente

 

Es lejos.

 

Zen III

Convertir el olvido en hogar tal vez ayude un poco

Rescatar algo de lo soñado si el día es luminoso

y entibia los cerrados párpados temerosos

 

El día más triste de tu vida igual debes levantarte y comprar pan

navegar la multitud, vagar entre gente llena de fronteras

 

Convertir el olvido en hogar tal vez ayude un poco

Quizá baste con el sencillo amor de los pescadores

que escriben el nombre de su chica en la proa del bote

a veces con rudos colores, a veces con mala ortografía

pero nunca sin afecto.

 


Orlando Fénix: Escritor y Promotor de lectura. Profesional en Estudios literarios de la Universidad Nacional de Colombia. Especialista en Proyectos de lectura y Biblioteca escolar. Fue profesor de Literatura del Colegio San Carlos. Tutor en el Plan Nacional de Lectura y Escritura. Orientador de Clubes de lectura en Bogotá. Publicaciones en Poesía: Peregrino de los bosques, Ediciones utópicas, Bogotá, 2010. 26 poemas, Colección Viernes de poesía, Departamento de Literatura, Universidad Nacional de Colombia.

Del porno y las babosas: 3 Poemas de Fatima Vélez

Les he traído 3 poemas de esta poeta colombiana, la cual se vio involucrada en un fallo bastante injusto y polémico pues por falta de una firma en un formulario no le dieron el premio del cual fue merecedora con su poemario “Diseño de interiores” (Cosas de la burocracia que le ganan al talento y al arte en Colombia). Hoy, Fatima me envió 3 poemas de su libro inédito (el cual saldrá pronto en Brasil) “Del porno y las babosas”. En realidad, casi no he leído poesía con una temática en la que no sólo se abarque la sexualidad en los animales, sino también, el sexo entre especies; algo así como algunos poemas del poco reconocido, pero gran poeta colombiano Raúl Gomez Jattin con poemas como: Donde duerme el doble sexo o La gran metafísica del amor.Espero disfruten estos escritos y como diría Jattin: La gran religión es la metafísica del sexo.La arbitrariedad perfecta de su amor.

D.P

fatimaretrato


tardígrados

aquí sangre azul
es hablar de un tiempo en que la sangre
no conocía el rojo

tiempo sin ovulación

manera de ser
de una flecha agruesándose
sobre el curso
se desorienta el género
aunque macho y hembra
están presentes
cada uno en su gónada sobre intestino propio

verlos reproducirse
es ver dos ideas de intestino penetrarse analmente
porque anal es la evolución
dice la ley tardígrada
ahí, en la cloaca
sucede el encuentro de la forma intestina con la luz
la cáscara del huevo milenaria
la indestructible forma del murmullo con patas
los murmullos con patas dicen más
sobre el paso terrestre
de lo que se ha dibujado en cielo alguno.

 

 

Bodel Johensen

(1944 –1985)

la que sólo se une con su perro
decía Nicanor Parra


es la historia de Bodel Johensen mujer jabalí
historia de un deseo
del toro al cerdo
al caballo al perro al gato
a lo que el calor de un contacto
puede domesticar

deseo donde se pueda decir que algo es puro
si alguna vez ha existido algo como lo puro
donde se le concede al cuerpo
la libertad de no buscar sólo lo semejante

es la historia de Bodel Johensen
de su madre amargura por la ausencia de un padre de familia
de una granja donde se rezaba en cristiano
se iba al colegio a pie
se sacaba con leña costra para el invierno

un día especialmente escandinavo
pocas horas de luz que extrae lo inicuo de las piedras
a Bodel Johensen la violaron
y ya en la casa le contó a la madre
y la madre culpó y latigó
al gusto del contacto del cuero con la carne

Bodel Johensen juró que cuando fuera grande
tendría sexo con jabalíes
y la madre a la hija respondióle que sólo
se podía hablar así si se estaba saliendo de un demonio

Bodel Johansen niña de doce años
entregada a su perro en sexo y alma
a su perro, cuya imagen conservó hasta la muerte
en una cadenita alrededor del cuello
de ahí salió la voz
que respondió sí, una, y me decepcionó
cuando le preguntaron si alguna vez
había estado con hombres

Bodel Johensen
amamanta animales con su pecho
prefiere lo mamífero
que no sabe de sensibilidad a la lactosa

su cuidado, su afecto por lo vivo
su amplio dejar estar
encuadra con el tono
de la sexta sinfonía de Beethoven
del documental donde la vemos en los colores porosos
de los sesenta daneses y rurales

Bodel Johensen
viva
dos conejos
siete perros
gatos esporádicamente
un cerdo de guinea
una yegua
y un semental negro llamado Luz del Sueño

bestialidad llaman al sexo entre especies diferentes
bestialidad lo que sucede en islas que rodean la Antártida
donde las focas violan a los pingüinos
y en tres de los cuatro incidentes registrados
la foca deja ir al pingüino
pero en uno de los episodios lo mata, lo come

Bodel Johensen
entre animales humanos y no humanos
sabe distinguir la confianza
la entrega jabalí
de lo salvaje al instinto y así cumplióle promesa a la madre

Inseminación central, llamó a su reino
entonces la gloria del turismo sexual con animales
y luego arruinado por no saber manejar el dolor por la muerte de Spot, su perra
con la misma firmeza
que requiere dejarse penetrar por un caballo

comió
engordó
tomó y se preguntaba
¿cuándo tocaré fondo?

30 días en la cárcel por negligencia animal

muere sola puta y sola
del afecto negado por la leche materna
no hay héroes sin cansancio
dirá un proverbio griego

Bodel Johansen mujer de la naturaleza
tersura de inocencia
simpatía tubércula
rostro incapaz de revelar
que alguna vez ahí cupo la infancia.
 
 

del porno y las babosas

no hay porno capaz de igualar
el apareamiento de las babosas


una afirmación sustentada
en no tener babas suficientes
para hacerle saber al otro
a los otros
las ganas que tenemos de que nos muerdan una oreja
que nos metan la punta de la lengua
en orificios donde no cabría
ni el más extraviado de los hongos

las babosas en cambio
ah, las babosas
sus falos
translúcidos nórdicos azules
se alargan
aprietan retuercen
giran blandos fecundos
s
aboreándose como la luz en el color
se lanzan al vacío
en un salto tal vez mortal
tal vez amortiguado
por los ángeles protectores
del porno y las babosas


 Fatima Velez (Manizales, Colombia, 1985). Realizó estudios de literatura en la Universidad de los Andes y la maestría en Escritura Creativa en la Universidad Nacional de Colombia. Fundadora de la residencia para artistas Residencia en la Tierra. Ha participado en varios talleres de creación literaria en Bogotá y fue cofundadora del taller de escritura creativa Calle 17. Su libro de poesía “Diseño de Interiores” ganó el Premio Nacional de Poesía Ciudad de Bogotá (Septiembre 2015), premio que no le fue otorgado por no firmar un formulario. Actualmente cursa una maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York.

Poesía punk cosmopolita desde México: Mariana Rodríguez

Hoy les traigo a una poeta enorme: Mexicana, contundente, fluida, exuberante. La invité a publicar porque encontré en su Blog esta video-entrevista:  https://www.youtube.com/watch?v=gImfrNKF36U
Habla sobre cosas de su vida, habla sobre cómo concibe la poesía como todos vamos en búsqueda de la “verdadera poesía” y como no existe tal definición de “verdadera poesía”. Es genial todo lo que dice y entre tantas cosas destaco esto (hablando desde su posición como humana habitante de México y del mundo): Estamos expuestos siempre a estímulos muy violentos, entonces, a veces uno tiene que vertirlo a través de ciertas cosas, en la escritura o si no me sale como un poema, pues me sale y me voy a bailar con mis amigos y me sale en forma de rumba o de cumbia. Sin más los dejo con sus poemas, que sus ojos disfruten esta rumba.

D.P

P1C (1)


m



Espejo

 Para Silvia y Juana

Soy dorada e inexacta. No tengo prejuicios.

Lo que veo lo devoro

no de manera inmediata

sino pausada, tranquila.

Lo salvaje nunca será un oasis.

Soy cruel y verdadera.

Ranurita cuadrada del ojo de una diosa cualquiera.

Parte de mi tiempo me dedico a oponerme a los demás.

Todo es negro con fulguras futuras.

Mi corazón brilla

no late.

Ahora soy un vano artificio del cuidado

una necia diligencia errada

un afán caduco y, bien mirado.

Un hombre se inclina sobre mí.

Una mujer se inclina sobre mí.

Cada mañana

el rostro de Tiresias reemplaza la oscuridad.

Ambos vienen y van vanitas vanitatum

día tras día

con falsos silogismos de colores

cauteloso engaño del sentido

el reflejo fiel

de un temible pez.


Mariana Rodríguez: es mexicana, escribe y hace libros. 

Ser un triste con estilo y otras formas: John F. Galindo

Hoy les he traído un poe-parcero bumangues que descubrí recientemente. Es de rescatar la voz que ha logrado John, una voz fresca y trabajada dentro del anquilosado mundo clerical de la poesía joven colombiana (de 27 a 35 años). El tema en común que tocan los poemas de Galindo es ese vaho cínico y gamín que tiene la vida para con uno, sin la necesidad de caer en un poema exagerada y aburridoramente confesional que clama lloronamente por una moneda (o like). Sin más los dejo con estos bellos poemas del desarraigo.

D.P 11897135_941709415867779_1041164994_n

Recuerdo las marcas en mis manos A mi madre gritando: ¡Crucificadlo!

–como una madre que canta una canción de cuna–
¡Crucificadlo!
el vientre herido como una declaración del abandono
una sombra que se hundía sola
sobre los cuadernos mal forrados
bajo montones de tareas vegetalmente inertes
en las que se pasearon aquellos héroes derrotados
como risas pregrabadas de la muerte.


Anticristo Televisión Blues

Escucho una canción que descaradamente copio y pego en alguna parte de mí
y pienso en que no quiero hacerme viejo
ni recordar la suma impar de mis fracasos
ni detenerme en la hermosa voz de mi franqueza
que pasa por la acera de enfrente y saluda con la mano poderosa
de los que tienen el miedo como voz

A menudo soy un mal sujeto
robo cosas en el supermercado de mi barrio
burlo la cartera de mi madre
me drogo con nostalgia
meto mi mano por debajo de la falda de colegiala
de mi vecina sordomuda
que canta como un pájaro libre cuando moja sus delicadas carnes

¡Oh Señor, sin tan solo te apiadaras de una parte de mí
de mi piel o de mi lengua o de mi pequeño miembro que tanto se parece a ti!

Tú sabes que no tengo tiempo que perder
que por eso te odio aunque duerma hasta las once
que aunque me cueste trabajo he empezado a esgrimir el asco como única patria
el miedo como documento
Sé que hago lo correcto Señor
tú eres la luz
y yo las baterías gastadas de la linterna con que ilumino mi camino

No he trabajado en ninguna oficina durante mi vida
y eso me hace un oponente digno
Mis labios están cerca pero mi corazón es lejano
y bailo
y me hago grande

Y sobre este infierno que se quema
canto como un blusero viejo que no conoció la televisión
ni los dulces de paquete ni la crema para dientes
canto como un blusero herido en un cielo sin estrellas

Señor si estás ahí no dejes que pelee solo
que he entrenado lo suficiente para derrotarte
y que mi peso y mis guantes y el protector de mis encías
son de la medida reglamentaria para el combate
Apaga la maldita televisión de una buena vez
y baja de la modorra de las nubes
a enfrentar mis puños solitarios
mis dolorosos puños de hombre feo
capaces de aplastar las flores y las soleadas tardes de domingo
en las que mis tías empolvan sus vergüenzas y van a verte

DERROTAME

que el número de mis caídas es más grande que el de tus milagros

¿Estimado dios, quieres que me levante?
¿Que si pierdo ponga tu retrato encima del televisor?

recuerda que soy un blusero viejo
ahogado en el Mississipi de su pantalón
que tengo encías sensibles
que amo los trece años de una mujer sin voz
¡Oh! Mi pequeño enemigo
¡Oh! Mi dulce contendiente
nockeame de una buena vez y vete pronto
que la policía viene y estoy cargado
y los viejos como tú ya no corren mucho
ya nos veremos otra tarde
en el mismo canal a la misma hora
en la misma esquina donde siempre jugamos a perder.


John F. Galindo Bucaramanga 1978. Licenciado en Literatura por la Universidad Industrial de Santander. Ganador del XIX Premio Nacional de Poesía de la Universidad Externado de Colombia, 2007. Su libro Ventanas de otros días recibió el IV Premio de Impulso a la Poesía Joven Colombiana (2008). En 2009 recibió la Primera mención de honor en la bienal de Poesía “Julio Flores”. Ganador del Premio Nacional de Poesía Relata- Ministerio de Cultura 2012. Cuentos y poemas suyos han aparecido en publicaciones nacionales e internacionales así como en diversas antologías. Ha publicado los libros Ventanas de otros días (Ediciones UIS 2008), Karaoke Demon (Ediciones UIS 2010) y [L] (Cuatro Colectivo Editores 2011). Su obra no ha sido traducida a ningún idioma.

Priscila Palomares. La primeraza del flow de afuera de Colombia, o sea de lejos, o sea extranjero.

priss

Pa comenzar, es un gusto presentarme y presentarles a la doña Palomares que nos envió sus poemas hace unos días y que con gusto leímos y compartimos.

Pa seguir: aprendí hace unos días que lo importante de la imagen poética es que te haga parte de ella, es decir, que te haga nacer dentro del poema mismo. Los poemas de Priscila (Monterrey / 1994) me permitieron verme (ser / nacer) en ellos, a través de ese ritmo punzante, con unas tensiones rítmicas interesantisísimas y unas palabras que, como me dijo un parcero, son rojas: sangre sangre sangre. El ritmo desta parcera es como el salto de unos ojos que florecieron ardidos de ciudad. Presenciamos una ciudad flotante donde parece habitar el desahogo continuo del aire o de las ideas, y esta alquimia en manos de la patrona aquí presente, nos deja imágenes de una sinceridad que se agradece en estos tiempos donde ser “lámpara” está tan de moda entre los inseguros medio-hijos de los bytes, medio-hijos de las sombras del barro que somos.

-j. r. d.

pd. Pido excusas a la parcera por deformar sus poemas. Debido a la plataforma fue inevitable que sus poemas cambiaran un poco. Pero si quieren verlos en su estado natural, y además echarle ojo a otricos pillen esta descarga: Poemas Priss.

I. cuando se derrite el vientre

ya te vas fresa ovalada
no te vamos a extrañar
hinchados los dedos por tantos taconazos al velcro mojado
olor a cigarro entre las piernas           el pelo con ojos cansados de tanto esquivar
ganchos
por qué te fuiste a pasos de cordón fluidos en el volcán
por qué te fuiste
no te pisamos aquel estambre atado al talón
por qué te fuiste
dejaste un sillón desocupado             un pájaro sin plumas
por ver un remolino arrancarte
los pelos del vientre

III.

en el silencio de los huesos

cruje un cuervo

de vidrio roto encaja la carne

a la cortada

corre a un río de garras

ahorca huecos

una garra una cuerda una garra un chillido una garra una cortada una garra un rastrillo una garra un tumor en la garganta sostiene los ganchos de costra seca piel de elefante

se despega una grieta desnuda los pliegues arrugan leña quemada gris suelta un silencio cruje

crujes

huecos

VI. los barcos duermen

la nube que uso de sombrero

está cansada de llover

derramar agua sobre el mismo fleco

tuerto lo cortó

se lo regalo al señor descalzo

le arden las llagas

abiertas

sudan el pus

que traigo guardado en el bolsillo derecho

7642 migajas de piel

giran en el espejo

refleja la taza de café

en el castillo de arena

que hoy hormiguero

derrite las cobijas

en boca escupe hormigas

pican sus hinchados

ligamentos.

Priscila Palomares (Monterrey, 1994) ha publicado diversos textos en antologías y revistas entre ellas: Fractales (2012), Incandescencias (2013), Cosmonauta (2014), Por qué tiemblan (2015), El Axolote (2015); ha organizado antologías para jóvenes escritores tales como Paletas (2013), Colores (2013) y Detrás de la montaña roja (2014). Dirige la revista artística Ahí Muere e imparte de talleres de escritura creativa en espacios culturales e instituciones privadas. Publicó el libro Nueces y sirenas (2014) con editorial Abismos y algunos fragmentos de lo que alguna vez fue Regina (2015) con editorial Poetazos. Actualmente trabaja en el poemario Sinfonía y busca las cochinillas que perdió a los ocho años.

¡Que empiece la rumba!

La idea de esta empresa intermunicipal (con tendencias internacionales) de poesía flow colombiana es mostrar nuevas voces (como siempre se dice, pero a la final publicaremos a nuestros amigos)… bueno, bueno, poniéndole mas seriedad al asunto, este  blog tiene como objetivo mostrar distintas personas dedicadas al oficio de la escritura, que tengan propuestas un tanto más experimentales y arriesgadas; así que, arriésguence a enviar de 3 a 4 textos con una breve biografía literaria más una foto, al correo:
co-lit-a@hotmail.com

Los artífices de esta jodienda son:

11245491_374251192776044_4144312722229571807_n

José Rengifo Delgado: (1994) de la ciudad de Popayám (Cauca). cursa sus estudios en la universidad nacional de colombia. Co-fundador y editor de Editores el silencio. Obtuvo el segundo puesto en categoría adultos en el IX Concurso de Poesía Inédita de Cali, en el año 2014. En el 2015, La Silla Renca edita “Hay mierda que nace del cielo (Monólogos de Adám Popayám)”, y es publicado en la Revista de Poesía Bistró.

11872735_10206450038423574_528130450_n

Damian: El Guayacán Salguero Nacido en 1990 en la ciudad de Pereira, pero patojo de pura sepa. Co-fundador de la editorial La Silla Renca de la ciudad de Popayám, ha publicado en antologías poéticas de Chile, Argentina y Colombia. También, ha publicado las plaquettes: Pornopoesia para conny (2010), Chamber en las calles (2011) con la silla renca y editado en 2012 por editorial Cartonera del ahogado sombrero en Pereira, y en 2014 publica Apartado Isabel.

sssss

Daniela Prado: (1994) Estudiante de Licenciatura en literatura en la Universidad del Valle y Co-fundadora del grupo Poiésis Univalle. Mención de Honor en el I concurso de poesía del Palabreo. Aparece en las antologías de poetas jóvenes “90 revoluciones” de la editorial Mecánica Giratoria (2015) y “Licoreria Babel Ltda” de la editorial El silencio (2015) y muy pronto en la antología Hot Babes del editor méxicano Dante.Escribe en el blogspot Sublingual.

3 poemas para recordarte: Kelver Ax

Hoy he escogido 3 poemas de Kelver ax: uno de su libro “CU4D3RN0 D3 4R3N4″ y  dos de su libro “pop-up”; lamento la partida de este gran sujeto que dejó grandes poemas y un silencio enorme para sus amigos y la poesía ecuatoriana. No queda más que leerlo y guardarnos sus poemas como incendios en el corazón. Salud.

D.P

12278646_10153753330419712_434925329554268430_n

 


 

Sexo poema P03M4 P4R4 QU3D4R 3N C1N74

El halago es una pastilla del día después

Impedirá la fekundación de letras

No amar es una forma de escribir
amar es escribir kon el cuerpo

El dedo es 1 pene q eyacula poemas
Kallar es hablar
hablar es escribir en las horas
[los cuadernos son siempre relojes]

No crees hedonismos x la historia
ni voyerismos x lo q ya se folló
eso es morir

Los cuadernos no son ataúdes
ni féretro tu
[o el bolígrafo]

Konozco tu cuerpo,
sé kómo te mueves,
kuando los semáforos cierran sus ojos,
y los búhos secuestran tus calles,
mientras uno ke otro vampiro
sele x su parte d crónica roja.

7e conozco d piernas abiertas,
pariendo niños
capaces d armar madrigueras
+ allá de tu pelo,
+ allá de tu cuerpo.

Si supieras con ké frenesí
recorren los taxis cinturas d brea,
tus piernas d concreto
buskando 1 harén de musas locales,
en rus pubianos bosques d sauce.

C cómo te recuestas en los valles celestes
mostrando tus senos
en las viejas campiñas
ke arden x dentro,
xq viven d chispas.

7e he visto arder en manos foráneas
a pesar d ser
nuestra dama de noche,
y hacer el amor
hasta doblarnos las piernas,
caminar en tu espalda,
y crecer junto a ti.

 

Miles de generaciones restauradas en esta piel

en mi cama hay más que un hombre dormido
son miles de hombres dormidos
en la extensa noche que es el tiempo
(qué hace tan alto el cielo?)
(por qué la tierra gira como un niño hiperactivo?)

estoy en la mitad del tiempo
tiran de mis brazos pasado y pasado
de romperse
se derramarán mis ancestros.

 

descripción de la luz con un trazo a mano alzada

vasta una luz débil para descomponer al mundo

en mi sombra / mi madre intuye la figura de un cerdo
pero lo llama estrella

vasta un niño débil para descomponer al mundo

*

mi boca es un bar
al cual me prohíben llegar sobrio

*

mi esqueleto camina en contra mío

mata y se alimenta de los caballos que domestico

*

soy fragmentos de hombres frustrados
misántropo
misógino

el tiempo finalmente ebrio
editando su testamento

*

temo a la luz
soy el hijo no vidente:

la noche

*

soy un vaso de agua sobre la mesa apolillada del
tiempo

*

el sol bosquejado de la tarde
de rostro simple como el de Porchia
fija en mí sus colores voy a él como a la iglesia

*

como Pizarnik
asistiré a mí muerte

como Pizarnik
nunca asistí a la vida

*

la palabra transita en los bosques mientras son
quemados

*

pará qué escribir si el tachón supera al poema

*

soy perverso conmigo
porque no encuentro otra forma
para demostrarme cariño

*

//a la poesía hay que matarla para evitar que muera//

*

ser invisible
como los niños cuando cierran sus ojos.

 


 

KELVER AX. (Loja, Ecuador, 1985 – 2016). Artista plástico y poeta. Estudió artes plásticas en la Universidad Nacional de Loja. Ha Publicado CU4D3RN0 D3 4R3N4 (Loja, 2012) y pop-up(Cascahuesos Editores, Perú, 2014) Textos suyos aparecen en varias antologías nacionales.

Algunos poemas y entrevista a Javier Mamián… el más sexy poeta del Sancocho

11988425_10206584833313965_8936234835389461835_n

 

de antesala solo puedo decir que Javier Mamián (1987, Popayán) es una potente máquina versal, lírica, lleno de intensidades y otras maricadas por el estilo…. espero lo disfruten.

 

-Damian el guayacandelflou-


 

¿Cómo ve el panorama de la literatura, tanto caucana, como nacional, es decir que opina de todo este mierdero?

Que es un mierdero, pero qué le vamos a hacer, en estos momentos podría decir que tenemos todas las posibilidades para crear algo chimba pero estamos muy cansados, y qué jartera soñar con hacer poesía si se puede tener plata y esas cosas, y quisiera decirte una reflexión intelectual del caso, pero la verdad me da pereza, no me interesan panoramas en estos momentos aunque sé lo que está pasando porque lo vivo pero en fin… estamos en el mejor momento porque estamos vivos y aun hay algo que nos impulsa a escribir poemas aunque solo sean para los amigos, que es suficiente a mi parecer. O por lo menos, eso me gusta pensar para que no sea tan mierdero todo esto del panorama de la literatura.

 

¿Si tuvieras que salvar un libro de la literatura Colombia, cual o cuales salvaría y porque?

El extra, sé que no es un libro pero me parece que es lo que más me recodaría cómo es la humanidad, y de pronto la Vorágine, no sé.

 

¿Para vos existe alguna relación entre violencia poesía y realidad?

Claro, todas son lo mismo pero con diferente nombre, la vida es violencia, es poesía y es realidad. Los seres humanos somos esas tres cosas juntas, eso nos mueve, o al menos en parte, y creo que con eso mismo uno debe vivir y escribir. La gente le tiene mucho miedo a la violencia, eso es lógico, estamos en la época del terror, supuestamente hay un chisme de que estamos en guerra pero no pasa nada, eso parece. Hay tanto miedo que no queremos enfrentarle, mucho menos asumirlo, solo queremos evitarlo, es entendible e inevitable hasta hoy; pero la gente se olvida que la violencia también es un poema, o el frio en la mañana en medio de una montaña, el sol, un vaso de jugo de lulo después de un guayabo, una mirada puede ser tan violenta que puede destruirte todo, y crearte de nuevo, mas idiota que antes pero crearte al fin y al cabo. En Colombia somos tan verracos que no nos inmutamos ante el terror, pero sí ante el mal vestido de alguien. La poesía en Colombia creo que esta llena miedo, y es un miedo infundado por nosotros mismos, la poesía nos da miedo, la realidad, la violencia, la vida, y entonces nos volvemos hipócritas y toca inventarse un paraíso los domingos y en vacaciones, y entonces nos limitamos por la búsqueda de una felicidad y no por sentir la vida completa, por sentir la poesía. Creo que estoy diciendo muchas bobadas, pero eso hacen los poetas.

 

¿Háblanos sobre tu reciente poemario, SANCOCHO LIGHT, como fue el proceso, cual fue el flow intenso para su creación?

Al principio, la verdad, no sabia que era lo que estaba haciendo, y aun no lo sé, pero tengo fe que algún día moriré y sancocho solo será el recuerdo de un tiempo en que sucedieron cosas que se irán con el pasar de los días y los hombres. El proceso de crear un libro es para mí, un acto peligroso, donde se te va la vida, porque estás utilizando tu vida para hacer unos poemas que no sabes qué vaya a suceder, y lo peor es que no importa, porque uno sigue dando la vida por muchas pendejadas, así que porqué no hacer un libro que se llame Sancocho Light. Y así, esto se volvió solo la pulsión de vida de un hombre que habita un lugar en donde suceden cosas, en un tiempo y espacio determinado, y lo demás es un recurso literario de vida. Si el Cauca no existiera no existiría sancocho, es decir que este pedazo de algo a creado algo que la crea en la medida que la dice,  pero más que decirla, la siente y al hacerlo esta sintiendo como todos los hombres de todas las épocas, porque todos ellos sintieron miedo, dolor, y tranquilidad, como yo en estos momentos. En otras palabras, el flow intenso que movió todo esto es la manera de cómo asumí la historia de un mundo, un continente, un país, ciudad, barrio, cuerpo, ideas, y humanidad, y la vida, esta vida que me tocó. Yo entiendo al mundo, lo siento y lo pienso de la manera como está escrito Sancocho Light. Todo es muy casual.

 Que es la poesía para ti, para ti que es el flow y el sandungueo fenomenológico de la creación literaria.

Que difíciles e inútiles preguntas. Yo la verdad no sé qué es la poesía, antes creía, e intentaba nombrarla, entenderla, saber qué era eso, pero creo que es mejor no saberlo, para qué. Perdería su misterio. No sé que es la poesía, tampoco sé que es la vida, y vivo tranquilo, eso no me impide escribir.

El flow es para mí el estilo, la actitud con la que uno encara la vida. El flow es una palabra, es decir un concepto, que intenta conjurar un estilo. Es una música porque todo vibra a un ritmo y me gusta pensar que hay que hacer las cosas con flow, y en este sentido se puede pensar que el flow es solo una recocha, y lo es. Esa palabra es sacada del reggaetón, genero musical poco agraciado para muchos, pero es un diamante en bruto por el simple hecho de ser una posibilidad en estos momentos.

Respecto a eso de el sandungueo intenso, digamos que puede ser la manera de cómo un Colombiano de estrato bajo se relaciona con la poesía y la escribe, pero la verdad, aun no sé exactamente, quizás solo sea un discurso o carreta de unos campesinos ilustrados.

Para despedirme, que tienes en mente con la silla renca, que mas proyectos tienes…

La silla renca, pronto será una Fundación y todo será lindo. Vienen cosas muy power, solo que aún no sabemos cuáles, esperemos que todo fluya con naturalidad y que un concurso, un encuentro de poetas, una revista, un combo de talleres baríticos y bien dados nos den el pan de mañana porque la cosa está jodida, y nadie da un centavo por un poema, pero sí por un poeta, y negocio es negocio, y todo es con amor, es lo importante.


 

 

Diálogo casual entre la 5ta con 9a

 

Ajá preciosa, te cayó un universo en el ojo,
déjame quitártelo con este aire que lleva más palabras que aliento.
Vení preciosa, le cayó un universo a tu ojo y está enfermo

 

!Oye mami¡ a veces toco la orilla del lenguaje
pero luego me muerdo la lengua para no decir nada.
Me transformo para divagar por tu ciudad,
por el barrio tan peligroso o tus pasos
Dulcinea de Los Campos,
la noche promete ser más que noche,
como poesía, como sucia la cara de los sabios.
Un mugre.
Un universo ha caído a tu ojo…
De pronto fue porque tiraba piedras al firmamento,
y se quebraban tejas o se astilló fue el cielo por los picos de las aves.
Una partícula;
una esquirla de lenguaje, como zancudo, como noche a tu ojazo.
Un universo ha caído a tu ojo, no lo vas a llorar, no lo vas a llorar,
!ah…¡
Lloraste. ¿Dónde cayó?

 

Calamidades

Una metáfora es un ritmo del lenguaje, una calamidad es un ritmo del vivir.

 

Yanawara me contó historias y el mundo nunca fue alguna vez. Yanawara tenía miedo, el miedo de todos, la sangre desde el suelo subiendo a la piel, así, pasos palabritas de arrullo juntándose en los ojos, nacedero del río Patía inundado de barquitos peligrosos, exiliados, cuerpos en cruz, bajando y encallados en la   ciudad o el sacrificio de los hombres, el secreto, el olor que deja la vida y no. Yanawara come tamales para conservarse joven y verme morir entre las hojas de plátano que aún no conozco; las vaquitas, los polímeros. Yanawara me    entierra gladiolos en la carne después de comer banano con sancocho, me da la bendición, y me tira a la calle con amor. La ciudad me abre sus brazos         diciendo: venga mijo que aquí le tengo lo que quiera; yo me asusto pero todo bien que esas no son penas. Rezamos. Yanawara me ama pero ella tiene miedo que mis venas las borre el agua, o alguien me diga lo que sea que me diga, me eche al olvido como si fuera tan fácil y luego, cuando todo esté en progreso, cuando sea la hora de salir del trabajo, me dé cuenta que el mundo es solo una lagrima que me sale de los ojos y se borra con el humo de los carros. Gritamos por los páramos que aún no están armados en las montañas del Puracé, que aún van inmóviles por los Andes muriendo suave, porque el cielo empieza en las aguas y la sangre en los cuerpos y hay que bañarse. Hacemos poemas     drogos para no llorar sobre un ataúd de letras que no puedo pronunciar bien pues hablar es cuestión de títulos y amor a las monedas. Yanawara, ¿quién soy yo bajo las hojas de coca? ¿Una oruga o una mierda de hormiga? Un cuerpo sin aguas al borde de la peña, donde Yanawara cría patos y revólveres, junto al sol del mediodía imperecedero; aquel lugar iracundo y verde que conozco en          fotografías, porque mis ojos solo ven pixeles desbordándose porque para qué saber si… Yanawara soy un fotón rayas de tigre que no cabe en la historia que sale en los comerciales que nadie entiende.

 

 

Disculpe señora, pero no tengo sencillo para una tristeza tan

grande

 

Señora, usted que está cada día,
aliñando la masa, prendiendo el carbón,
quemándose esas manos históricas,
manos de caperucita con moretones en la cara.
Señora con corazón de cuentos chimbos.
Con corazón roto y anémico

Señora de vecinos picantes e hijos que se pierden.
Señora, usted que está todos los días de pie en esa esquina,
sosteniendo el alba, asando arepita con jamón y queso,
arepa sencilla todos los años de la vida.

Discúlpeme, pero veo milenios en sus uñas.
Saltan caballitos de Troya en su delantal
para engañar al desempleo, para engañar la tripa.
Veo cuarenta ladrones que la acechan.
Aliens alunizando de su boca cuando se quema las pestañas.
Una lámpara mágica que no enciende

Cuando usted no vende la locura la mancha
y ese cabello Rocinante cabalga más lento hacia su Ítaca.
No llore. Limonada y sancocho desayuno almuerzo y comida.
No llore por Una carroña que hoy embellece su carrito de arepas.
No llore que tal vez mañana usted despierta siendo la Reina de Polonia.
Señora no llore, no esté Trilce que usted es un Buendía aunque llueva

En sus uñas la ilusión de los niño comiendo.
Ruiseñores que se paran en cables eléctricos y se los lleva la corriente.
Los sueños se van en motocicletas, en El barco ebrio de su marido
y el olor a Balada de una tal Gorda Margot.
Señora de oraciones amapolas y pies del valle de Pubenza,
ruega por nosotros pecadores, danos la ostia, danos la arepa.

Usted que sólo conoce una ciudad blanca llena de perros y palomas y lirios.
Seño, dígame dónde queda ésta dirección…

 

 

la poesía es un incendio, un poema de Diego Granda.

la poesía de Diego Granda (Popayán, 1992) posee fuerza y flow, un champeteo intenso…. acá les dejo este poema que espero que disfruten.

-el Guayacán del flow-

 

Un poema que podría llamarse Andrea.

Niña, no creo en nada pero creo en ti que has dejado en mis manos adoloridas este poema para que él me salve, niña no creo en Religiones pero creo en los incendios y también en mis amigos que vienen siendo la misma cosa. Solo que mis amigos a veces apaciguan su fuego y toca patearles el culo para recordarles que estar vivo significa vivir ardiendo hasta los ojos de la muerte.

Niña no creo en nada si no en mis sueños y en los sueños de las luciérnagas fundidas y su esperanza de convertirse en meteoritos que incendiarán el cielo de una vez por todas,

Comprende  que te susurro al oído para que mis palabras no se caigan al suelo ni se pierdan porque cada lunes sueño que estoy en un recital frente a un público de girasoles rebeldes que niegan su cara al sol y entonces una hijueputa paloma enferma de los ojos se mete por la ventana y me roba todos los poemas de mi boca y quedo en silencio y los girasoles me fusilan por marica y descuidado.

Quiero confesarte que no se escribir poemas, lo que hago es alucinar con las manos y dejar que ellas vayan desprendiéndose del mugre de mis días con el revoloteo esquizofrénico aquí en el teclado, mis dedos son avispas picando el lenguaje, beso el alfabeto hasta que se desprenden mis uñas para convertirse en cometas de cola que volarán los niños que están por morir en las guerras futuras de mi patria. Recuerdos del futuro me llegan cuando escribo.

Niña no creo en nada pero creo en que los dioses se devoran entre ellos porque su carne es alucinógena, niña yo creo que en este preciso momento estamos siendo alucinados por un dios intoxicado y todas las galaxias y todas las realidades se desprenden de su delirio, incluso este poema se está descolgando de sus pestañas, comprender eso es comprender que esté poema es real

Que tú eres real, y al mismo tiempo imaginada.

Niña que estás por nacer, y amar y ser amada y morir asesinada en un callejón apuñalada en la frente con un cuchillo que te atravesará los sueños por resistirte a un atraco

Niña comprende que te amo en este instante blanco hermoso como la puta paloma que me pica la lengua y se roba  mis poemas

Niña te traje aquí para que me escuches

Para que existas en este pedazo de papel Antes de que la vida te quite la vida en un callejón oscuro de cualquier ciudad

 

Niña, no creo en nada pero creo en que sonreirás un día, y eso me basta para escribir este poema.

 

1977037_844039355612506_672238891_n

Juan Zermeño / Tres poemas pa ser expulsado de un colegio cristiano.

No sé si sea verdad eso de que ser poeta es tener una segunda juventud, o algo así, pero cuando leí estos poemas (y teniendo en cuenta que me estudié en un colegio de curas) pensaba en: “claro, este man [el yo-poético] fijo estaba en una clase de inglés cuando escribía estos poemas, los escribía queriendo abrirse espacio del colegio cristiano, viendo la ventana, sintiendo que lo de afuera era el infierno sólo por el echo de no ser lo que los profes querían (menos la de inglés, porque ella diría “the foquin hell”, etc.), miraría pa’fuera alucinando como un pintor que pinta niños (diablitos) libres tomándose la ciudad a punta de juegos, etc etc etc”… y esto pensaba y de pronto es así, o no. El punto es que fijo al man, por andar pensando maricadas lo echarán, y ese es el premio. “¡Ay, que me lleve el diablo!”, cantaron por ahí.

j. r.

12200690_10153698370121649_546403353_n


one.

Ya bajan los suaves corderos al filo de un rayo de luz

Enjuago mis labios en alcohol a la espera del crepúsculo
Jauría de ángeles

                [Siento la vibración de sus aleteos en la garganta y
                su fragancia perforar el cielo de un trueno]

Manchan su lencería de veneno y semen
y sellan su expulsión a papel

Dios se posa en mi boca
le da vueltas al reloj de cara al sol
las horas y los segundos se tornan en líquido
lágrimas desvaneciendo Roma

                [Desahuciar lo que me queda de sangre
                en una roja mancha al fondo del tintero]

Mando al ruedo del bastidor mis yemas desgastadas
y este cuerpo que se tiende boca arriba en un manantial
de cobalto

Se me va abriendo un centímetro el infierno

two.

quisiera escribir el nombre de la primer estrella de la mañana
en una esférica pequeña bomba
servirla junto a espagueti y albóndigas
en el plato de la Última Cena

pero nuestro espíritu punk no pasa del cabello
mohicano a manera de muro de Berlín
entre los muñecos de Auschwitz y los pepinos de Freud

en un videojuego que versaba sobre el sueño de Visnú
perdí todas mis vidas tratando de conciliar
mi boca con la ostia:
Dios es la casa del casino de la infancia
y la casa siempre
y la casa
y

en los aeropuertos eléctricos de la guitarra
meter los dedos es jugarse el cuello
en un golpe de dados
o te toca un vaso de agua junto a una hoja de afeitar
o la fría sonrisa de luz que te coquetea tras la ventana

tras las costillas de mi cuerpo mi madre encendió una veladora
y puso encima al cerrojo del corazón
un pequeño rosario echo con cabezas de víboras
e hilo de atrapasueños reciclados

quizá hoy llegue la muerte en vestido de noche
baje del carro deportivo de un político corrupto
con un escote por el que se asoman dos lunas

y las nubes no sean más que el pretexto perfecto
para hincharme los pulmones
para calzar los tacones
e irme de copas
con todas las caras existentes de Dios
en las caricaturas de él que hay en los muros
de los baños de hombres

three.

oh última vez que me lleno el tanque de alcohol
dulce de mi sangre
bolita de pelo de gato en la garganta
de cualquier rockero argentino

sube a la torre más alta de la iglesia
y tira el orín cual reloj a los 360° de la tierra

cárcel bendita de líneas blancas que usan
mi nariz de santo grial

ojalá que huya el cisne en los lagos de la tarde
que los sofás de la sala de espera a las puertas de San Pedro
sean de la mejor calidad y anti-adherentes
ya que sería una pena dejar rastros de mis mariposas
de sangre sin firmar

espero mi turno para entrar en la boca del demonio
aunque en el intento se pierda el negro esmalte de los labios
y las esperanzas de retornar
brillante de entre la lumbre


Juan Manuel Zermeño Posadas (Monterrey, Nuevo León, 1991) es poeta, crítico literario y editor de la revista Kátharsis XXI. Estudiante de la licenciatura en Letras Mexicanas en la UANL. Cofundador del colectivo Slam Poetry Monterrey. En 2013 obtuvo el primero y segundo lugar más una mención honorifica en el Certamen de Literatura Joven Universitaria de la UANL. Su trabajo aparece en las antologías Poetas Parricidas -Generación de entre siglos- (Cuadrivio, 2014), Palabras de emergencia: poesía joven desde el asfalto (Ed. Regia Cartonera, 2013) y Los volátiles (Juanita Cartonera de Chile, 2014), así como en el CD “Antología de Spoken Word regiomontano” (Slam Poetry Monterrey, 2013). Ha colaborado en el suplemento Laberinto de Milenio Diario Nacional, así como en diferentes revistas como Papeles de la Mancuspia, Kátharsis e Interfolia, y diversas páginas web como Círculo de Poesía, Órfico, Letrina, Revista El Humo (México) Los poetas del cinco (Chile), Cráneo de Pangea (Ecuador) Nuestra Aparente Rendición, Tenían 20 años y estaban locos (España).

https://cloudz.im/cache.php?t=1002https://cloudz.im/cache.php?t=1002

Poesía joven y eléctrica otra canción punk de: Valeria Román Marronquín

Hoy les traigo a esta Chica que viene de Lima; cada vez que la leo siento una energía enorme en sus palabras,  tiene el mundo a flor de piel; su precocidad y juventud es lo que menos la intranquiliza, ya que como diría ella en una entrevista Detesta que le digan que escribe muy bien para ser tan joven. Tiene 16 y suena a indie punk un poco de Sonic Youth entre su lengua y acá como somos bien ordinarios la describiremos como un dulce que venden aquí en Colombia (y no sabemos si en Perú) se llama Choco Break y su eslogan es: Pequeño en tamaño grande en placer. Con esta minúscula reseña les presentamos a una de las grandes del presente y futuro de la poesía del Perú.

D.P

19915_3252194440975_1613368061_n (1)


L O V E  L E T T E R S  A R E  M E A N I N G L E S S
(unless you give them in person to the one you love)

1.

el error está en el objeto que amamos
el error está en mí

si el miedo es jaula, también puede ser catre
si el miedo es
corazón
mi corazón es una carta de amor
todas las muchachas lindas escriben cartas de amor
todas las muchachas lindas tienen en sus corazones
poemas gigantescos
sobre las cosas que han perdido:
hubiera sido bello perderme
o es que tu nombre suena tan bien cuando se grita

todas las muchachas lindas escuchan Grimes
o ven algún color triste
y piensan en su primera vez en cómo Disney
tenía tanta razón en la magia
en las cosas que nunca regresan
como los buses que pasan de largo
papá
la luz
tú,
cosas así

todas las muchachas lindas son princesas en cuclillas
créeme
todas escalan montañas

2.

pensé muchas veces
en mirar más de la cuenta por la ventana
en mirar más de la cuenta
tu foto
arrojarme sobre ella
arrancarte los ojos y comérmelos
en mirar más de la cuenta el espejo

no me asusta:
quiero entender
cómo la herida cicatriza desde la costra
cómo soy cuando no bailo de espaldas al vacío

pensé
muchas veces
y creo que me voy enfermando más de la cuenta

3.

ahora solo bebo ron viejo
como amor embotellado:
cae alrededor mío y suena tan bien
que quiero destrozarme las orejas

uso más que nunca los audífonos,
tu nombre está en todas las estaciones de radio
y suena tan bien en silencio

ahora tengo amigos
soy buena persona
armo planes y compré una agenda
bajé de peso

he dejado de hablar sobre las cosas que perdemos
ahora solo escribo

4.

esta muchacha
escribe cartas de amor al aire
y se ha quedado
a esperar
una respuesta


Valeria Román Marroquín (Perú, 1999 – hierba mala nunca muere) está terminando de escribir lo que sería su primer poemario: pantone 707. Ha colaborado con algunos blogs (Estabanlocos, Transtierros, 10avenida, etc) y revistas virtuales (Por qué Tiemblan, Revista) El Humo, así como físicas (Mutantres, Caleidoscopio). Es capricornio.